- Jueves, 25 de enero de 2024
La Catedral de Cádiz, una belleza barroca amenazada por la cercanía del mar
La Catedral de Cádiz, joya del arte barroco, se desmorona lentamente. Y es que este templo gaditano, construido en el siglo XVIII en primera línea de playa, lleva siglos padeciendo los efectos corrosivos de la sal marina.
Pese a las constantes advertencias de los expertos, no se han tomado las medidas necesarias para frenar el deterioro. El avance implacable del daño en columnas, esculturas y ornamentos parece imparable. La acumulación de sal causa desprendimientos y grietas, y algunas zonas se han vuelto inaccesibles por el peligro de derrumbes.
A esto se suma la humedad por capilaridad, que está debilitando los cimientos y pone en riesgo la estabilidad de todo el edificio, que alberga obras de enorme valor histórico-artístico. Es urgente una intervención a fondo que salve la integridad de esta joya del patrimonio antes de que sea tarde. De lo contrario, se perdería para siempre un emblemático exponente de la arquitectura barroca española.

