- Viernes, 24 de mayo de 2024
RESTAURACIÓN DEL MONASTERIO CISTERCIENSE DE SAN BERNARDO EN ALCALÁ DE HENARES (MADRID)
El monasterio de San Bernardo fue fundado en el primer cuarto del siglo XVII por D. Bernardo de Sandoval y Rojas, cardenal y arzobispo de Toledo, que encarga los trabajos al arquitecto Juan Gómez de Mora y al pintor Angelo Nardi.
El monasterio cisterciense de San Bernardo se encuentra entre los conjuntos más importantes del barroco español, conjugando elementos arquitectónicos procedentes de Italia de acuerdo con los postulados de la contrarreforma.
Quedan documentadas a lo largo del siglo XIX y principios del XX diversas intervenciones que permitieron conservar las fábricas en condiciones suficientes de seguridad y mantenimiento por el paso de los años, incluso por el incendio ocurrido en 1939, recién finalizada la Guerra Civil, dañando la cúpula de la iglesia, que se hunde sin afectar al retablo-tabernáculo ni a los lienzos de Nardi, desalojados del templo y trasladados a Madrid en 1938 por la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico.
En enero de 2018 la empresa Kérkide, S.L. junto a Cyr, S.L. comienza la restauración de este edificio con el objetivo esencial de recuperar los acabados originales y elementos barrocos perdidos.
De entre todas las actuaciones realizadas, tal vez la más significativa por sus características técnicas haya sido la recuperación de la cúpula y la reintegración de los lienzos de Nardi, perdidos en el incendio de 1939. La cúpula mostraba antiguas marcas de humedad en el encuentro entre la zona original y la reconstruida y distorsiones geométricas en el trazado de las nervaduras radiales, y oscurecimiento del avivador que había sido repintado con pintura de base cobre, tomando un tono verdoso y perdiendo el efecto inicial de vibración de la luz, dorado que se consigue con la aplicación de Iriodin.
Una vez recuperada la traza general de la cúpula se planteó la adecuada reintegración de los lienzos de la cúpula que representan a los Doctores de la Iglesia, perdido durante el incendio del Palacio Arzobispal en 1939.
Las fotografías catalogadas en el Fondo de Guerra carecían de la calidad suficiente lo que nos plantea o bien la intervención de algún artista contemporáneo de reconocido prestigio que pudiera reinterpretar la iconografía, o bien la descomposición de la imagen en texturas que pudiesen recordar las formas originarias. Finalmente, con la adquisición por parte del IPCE de un escáner de alta resolución, obtuvimos una imagen adecuada que permitió completar, de un modo científico, el programa iconográfico que Angelo Nardi planteo para la iglesia.
Con las imágenes originales se pudo realizar un tratamiento digital de reintegración por parte del equipo de restauradores y con la colaboración de especialistas en diseño gráfico y tratamiento de imagen.
Fue necesario ampliar la imagen original aproximadamente 1.500 veces para obtener una reproducción a tamaño real de 3,80 x 2,50 metros.
La fotografía original carecía de color de ahí que se descartara su adición a la imagen resultante, aplicando un sepia neutro que se integrara fácilmente al conjunto.
Los paramentos presentaban fisuraciones localizadas que se repararon y se decapó la pintura existente dejando a la vista el estuco de yeso blanco que igualmente se restauró.
Se procede, igualmente, a la sustitución de pavimento, siendo este un trabajo delicado dada la planta oval de la capilla mayor. El pavimento utilizado fue mármol Cenia de colores gris, beig y rojo procedente de Alicante.
En definitiva, un gran trabajo minucioso para recuperar esta joya del barroco español.

